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ORACION-> Alabanza Alabar tiene connotaciones más complejas de lo que usualmente se piensa. Al fina, en el cielo, la oración de quienes logren llegar será de alabanza. Dic. 9 de 2010 Bajar el documento en formato pdf Primero haga un ejercicio personal unos momentos: reflexione en qué es alabar para usted. Luego lea por favor Hebreos 13, 15-16 y 1 Tesalonicences 5, 16-18. En ambos casos, cada autor habla de nuestra vocación como cristianos. Trate de resolver estas preguntas: ¿están hablando de lo mismo, o son dos puntos de vista diferentes? ¿Qué lugar ocupa la alabanza en la vida del cristiano o la cristiana? Si es posible, anote sus conclusiones. Ahora comencemos. Se lee en la Carta a los Hebreos:
El término "sacrificio de alabanza" es un término técnico, se refiere a uno de los sacrificios descritos en la legislación cultual judía (ver Levítico 7, 12). Note que en la Carta a los Hebreos no se refiere a sacrificio de animales, sino a alabar a Dios, como indica el mismo texto. Veamos esto en otra traducción de la misma cita de la Carta a los Hebreos:
"Sacrificio de alabanza" es una expresión que se encuentra varias veces en el Antiguo Testamento. A veces se traduce como "sacrificio de gratitud":
La traducción podría ser "Te sacrificaré una ofrenda de agradecimiento...". En la traducción Reina-Valera de 1995 se lee:
Ocurre que el mismo término en hebreo del tipo de sacrificio (todah), es apto para gratitud y alabanza, lo que supone que ambas cosas están ligadas. Los cristianos y cristianas con frecuencia consideran como muy diferentes la oración de acción de gracias de la oración de alabanza, lo cual no es exacto. Tal posición explica la confusión a que puede conducir cuando se lee en Pablo que la vocación del cristiano es dar gracias:
En la versión en griego del Antiguo Testamento, llamada los Setenta o la Septuaginta, que por cierto era la utilizada por los judíos de Palestina de la época de Jesús, el hebreo todah del Salmo 116, 17 se tradujo por ainesis, el mismo término que está en griego en Hebreos 13, 15. Si uno compara Hebreos 13, 15-16 con 1 Tesalonicences 5, 16-18, podría enredarse tratando de entender cuál es la vocación del cristiano, si alabar o dar gracias, si no sabe de este parentesco terminológico que se acaba de mencionar, gracias al cual es claro que se trata de dos aspectos inseparables de la forma de relacionarse con Dios. Compare, leyendo el contexto en cada caso, el Salmo 50, 14 con el Salmo 56, 12, y verá otra vez cómo se relaciona la gratitud con la alabanza (y viceversa, claro). Si usted tiene varias traducciones de la Biblia, por favor observe las diversas maneras en que se vertieron esos textos al idioma en que está leyendo. Ello debe ayudarnos a entender, como consta en el Salmo 69, 30, es que se debe alabar con gratitud, aunque hay algo muy importante que agregar. ¿Cómo se dice "acción de gracias" en griego? Se dice eucharistia, mejor dicho, "eucaristía", precisamente como se denomina la misa. Eucaristía es lo que se hace en el Cielo:
Sobre esto sugiero leer el artículo EUCARISTIA en este site. En realidad todah significa muchas cosas, como nos pone de presente el Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español del erudito bíblico Pedro Ortiz:
En efecto, en Nehemias 12, 31, la palabra todah se utiliza para designar los dos grandes coros ("grupos"en algunas traducciones) que se organizan en las murallas. En cuanto a todah en su sentido de confesión (o reconocimiento), se encuentra en Esdras 10, 11. Con toda esta concisa preparación podemos ahora llegar al Salmo 26, 6-7, que nos dice cómo se prepara la alabanza:
Esta traducción de la Biblia Latinoamericana requiere una lectura según otra traducción. Se lee en Dios Habla Hoy:
No se alaba de cualquier manera. Primero hay que purificarse interiormente, mejor dicho, hay que santificar la vida interior (ver Salmo 24, 3-4), lo que nos lleva al sacrificio que agrada a Dios. Mucha atención con esto, pues es motivo de una de las durísimas críticas de Jesús a la falsa religiosidad:
Volvamos ahora a Hebreos 13, 15-16, concentrándose esta vez en el versículo 16: compartir y hacer el bien son sacrificios que quiere el Señor, como confirma el mismo Jesús (ver Marcos 12, 32-34; 1 Samuel 15, 22 y Oseas 6, 6). El vocabulario relacionado con alabanza no se limita a todah, en hebreo, o ainesis, en griego, pero ya hemos visto suficiente para una introducción al tema de la alabanza, que merece un tratado de muchas páginas. Terminemos con dos cosas. Lo primero, veamos cómo se liga otra vez la alabanza con la acción de gracias y la proclamación pública de la Fe:
En realidad, las personas que estaban allí alababan (así se lee en griego) a Dios, reconociendo su poder, lo que muestra el lugar comunitario de la alabanza (vea Hechos 2, 46-47 y Apocalipsis 19, 5). Por último, entendamos que en el cielo la "tarea" eterna es alabar (vea Apocalipsis 5, 9-12). Y ello es comprensible, porque en la alabanza verdadera se recoge toda la gratitud hacia Dios y la proclamación del corazón que reconoce su grandeza, en medio de la mayor alegría posible. Es decir, visto lo que se afirma en el Apocalipsis, la última y eterna forma de oración es la de alabanza, como la de los ángeles en Lucas 2, 13-14 en el anuncio a los pastores (ver "El himno angelical en San Lucas y los pastores" en este site):
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