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IGLESIA -> La conducta de algunos sacerdotes
Rev. Junio 20 de 2008 Dice la Biblia:
¿Cómo es posible que algunos sacerdotes no solamente confundan al rebaño sino que además de ello sean verdaderos malvados? Algunos son deshonestos, otros roban lo que debería ser de los pobres, etc.. El fin del sacerdocio es explicado así por la Iglesia:
Lamentables acontecimientos han colocado en la picota pública a la Iglesia Católica. Me refiero concretamente a los escándalos a causa de la absolutamente vergonzosa conducta de algunos sacerdotes en Estados Unidos en materia de abuso de menores, y que por lo visto se también se han dado en otras partes. Con ocasión del encuentro con los cardenales de ese país, se produjo el comunicado en uno de cuyos aportes reposa:
En ese mismo comunicado se recoge la siguiente manifestación de Juan Pablo II:
A esos malos sacerdotes hay que decirles con Pablo "Ustedes son causa de que los paganos insulten el nombre de Dios" (Rm 2, 24; para conocer lo que dice el derecho canónico sobre sacerdotes abusadores clic aquí). Y ni hablar de los sacerdotes homosexuales, quienes incluso se ufanan de serlo. Como diría Isaías: "Su rostro descarado los denuncia y, como Sodoma, muestran sus pecados en vez de esconderlos. ¡Ay de ellos que han preparado su propia ruina!" (Is 3, 9; ver "Homosexualidad" en este site) Quienes atacan la Iglesia utilizan esos hechos, y otros, para desacreditarla en su totalidad, pero debemos recordar por si nos preguntan al respecto: 1. La conducta de unos pocos no puede descalificar a la totalidad. De lo contrario, la conducta de Judas Iscariote descalificaría por completo a TODOS los demás once apóstoles y de contera todo el cristianismo. Por eso el Papa, en el mismo encuentro que se comenta, indicó:
2. Nuestra confianza no es en los curas, es en Dios. Como dice el Salmo 146:
¡Ay de los sacerdotes que incumplen sus deberes¡ Tendrán que responder ante el mismo Dios. Así dice la Biblia:
Dios mismo advierte que, aún con malos sacerdotes, El mismo vela por Su Iglesia: "La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza. Dirás a los pastores: Así dice el Señor Yahveh: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño? Vosotros os habéis tomado la leche, os habéis vestido con la lana, habéis sacrificado las ovejas más pingües; no habéis apacentado el rebaño. No habéis fortalecido a las ovejas débiles, no habéis cuidado a la enferma ni curado a la que estaba herida, no habéis tornado a la descarriada ni buscado a la perdida; sino que las habéis dominado con violencia y dureza. Y ellas se han dispersado, por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las fieras del campo; andan dispersas. Mi rebaño anda errante por todos los montes y altos collados; mi rebaño anda disperso por toda la superficie de la tierra, sin que nadie se ocupe de él ni salga en su busca. Por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh: Por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, lo juro: Porque mi rebaño ha sido expuesto al pillaje y se ha hecho pasto de todas las fieras del campo por falta de pastor, porque mis pastores no se ocupan de mi rebaño, porque ellos, los pastores, se apacientan a sí mismos y no apacientan mi rebaño; por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh. Así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo contra los pastores: reclamaré mi rebaño de sus manos y les quitaré de apacentar mi rebaño. Así los pastores no volverán a apacentarse a sí mismos. Yo arrancaré mis ovejas de su boca, y no serán más su presa. Porque así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo; yo mismo cuidaré de mi rebaño y velaré por él." (Ez 34, 1-11, lee también todo el capítulo 2 de Malaquías) Quienes se alejan de la Iglesia Católica por esos escándalos cometen un error enorme. Dijo Jesús al instituír a Pedro como primer Papa: "Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella" (Mt 16, 18) ¿Llamaremos a Jesús mentiroso, diciendo que Su Iglesia se volvió perversa? No. La Iglesia se mantiene a pesar de los hombres. La Iglesia del Señor es Santa, Iglesia a la cual pertenecemos sacerdotes y laicos. Nada nos excusa de cumplir nuestros deberes cristianos, pues el deber de perseguir la santidad es de cada uno. 3. La responsabilidad es personal. No podemos en forma alguna excusarnos en lo que hagan otros. Muchos se excusan en la conducta de los malos sacerdotes, como si ello sirviera. No miremos la conducta ajena para justificar la propia, pues el juicio será personal como advierte el Apocalipsis:
¿Qué le dirás al Señor cuando debas rendir juicio? ¿Que abandonaste Su Iglesia por la conducta de tal o cual cura? ¿Eso en qué te justifica? ¿Desde cuando el error conocido del otro excusa los míos? Mucho menos podría alguien justificar su conducta por lo que dijo tal o cual padre sabiendo que ese pastor está alejado de la sana doctrina. Dice la Palabra: "Feliz el hombre que cuenta con el Señor, que no escucha a los cínicos ni se pierde en sus mentiras." (Sal 40, 5)En conclusión: Seamos santos. Obremos y oremos por serlo, oremos por que nuestros sacerdotes sean santos, y oremos mucho por nuestra Iglesia, porque siga llevándonos de la mano al Reino bajo la magnífica mano del Santo Padre conforme la regla que sentó el primer Papa, San Pedro: "Ahora me dirijo a sus Ancianos, dado que yo también soy anciano, y testigo de los sufrimientos de Cristo, y espero ser partícipe de la gloria que ha de manifestarse. Apacienten el rebaño de Dios cada cual en su lugar; cuídenlo no de mala gana, sino con gusto, a la manera de Dios; no piensen en ganancias, sino háganlo con entrega generosa; no actúen como si pudieran disponer de los que están a su cargo, sino más bien traten de ser un modelo para su rebaño. Así, cuando aparezca el Jefe de los Pastores, recibirán en la Gloria una corona que no se marchita." (1 Pe 5, 1-4) Pero a los malos sacerdotes debe preguntárseles: " …si no quieren servir a Yavé, elijan ahora a quién servirán" (Jos 24, 15). Aunque lo cierto es que la respuesta es obvio. Dios se apiade de tamaña ofensa pues está escrito.
Lecturas complementarias: "El presbítero, pastor y guía de la comunidad parroquial" ( Congregación para el Clero) "El celibato sacerdotal, ¿causa de los desórdenes de algunos clérigos?" "Celibato y pedofilia: los hechos y la ficción" "Los "curas" también son hombres"
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