Escribir al autor: Pedro N. Rueda G.
Acerca del autor

EUCARISTIA->Sugerencias para comenzar a entender la misa

Sinopsis: Muchos católicos no entienden la misa simplemente PORQUE NUNCA le han puesto atención. Ya es hora de hacerlo.

Rev.: Enero 7 de 2008

Hay dos problemas fundamentales con la Sagrada Eucaristía:

1. Muchos no entienden de qué se trata exactamente la misa , seguramente porque nadie se los ha dicho. Eso significa en realidad que no saben por qué ir a misa.

2. Muchos no le ponen atención a lo que está ocurriendo, por lo cual el tiempo dedicado a la misa es como una laguna mental. Van literalmente por inercia (es como el caso de los que dicen que van "cuando les nace").

Tratemos de responder brevemente, aportando elementos para comenzar a entender la misa.

1. Por qué hay que ir a misa.

Uno no va al cumpleaños de un ser querido "porque toca", sino por amor. No me imagino como excusa para no recordar el cumpleaños de la esposa decir "porque no me nace", sin embargo, eso requiere -lo mismo que el amor- un proceso. Tampoco uno va al cumpleaños del ser querido para quedarse mirando el techo, por el contrario, va a participar en el mismo.

Veamos rápidamente el caso de la misa.

La misa es un memorial de Dios Vivo. Recordemos las palabras de Jesús en el relato de la institución de la Eucaristía según San Lucas:

"Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los apóstoles  y les dijo: “Yo tenía gran deseo de comer esta Pascua con ustedes antes de padecer. Porque, se lo digo, ya no la volveré a comer hasta que sea la nueva y perfecta Pascua en el Reino de Dios.” Jesús, aceptando una copa, dio gracias y les dijo: “Tomen esto y repártanlo entre ustedes,  porque les aseguro que ya no volveré a beber del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.” Después tomó pan y, dando gracias, lo partió y se lo dio diciendo: “Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes. Hagan esto en memoria mía.” Hizo lo mismo con la copa después de cenar, diciendo: “Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes”." (Lc 22, 14-20)

Observen esa frase de Jesús: "Hagan esto en memoria mía" (Lc 22, 19). En el texto en griego es claro que la frase está en imperativo. Jesús no está pidiendo un favor, está ordenando algo: que celebremos la Eucaristía en su memoria. No me imagino a alguien desatendiendo una instrucción tan clara de Nuestro Señor, cuyo propósito en nuestra comunión con El. San Pablo preguntará a los Corintios, quienes por lo visto -como a muchos y muchas actualmente- no les importaba ese punto:

"La copa de bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? "(1 Co 10, 16)

Hágase usted la misma pregunta, y lea Jn 6, 48-58, donde Jesús declara entre otras cosas que

"Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.  El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él." (Jn 6, 55-56)

En la Eucaristía jesús se entrega, en forma análoga a como lo hizo al morir por nosotros, ¿podemos despreciar semejante donación de amor?

La misa también es la máxima oración cristiana, porque se complementa toda la comunidad en la memoria de Jesús. Dijo Nuestro Señor:

"Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti. Que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. " (Juan 17, 21)

Esto último explica porqué hay que congregarse: para compartir la experiencia de la Salvación. Dice la Carta a los Hebreos:

" Esta voluntad de Dios, de que habla, es que seamos santificados por la ofrenda única del cuerpo de Cristo Jesús." (Heb 10, 10)

La próxima vez que alguien le pregunte por qué va a misa, dígale: porque Jesús lo quiere y sobretodo porque es un acto donde El se me ofrece, y recuérdele lo que dicen los textos bíblicos.

(Complemente lo anterior con una ilustración rápida en este site)

2. Comenzar a entender qué ocurre en la misa.

Ponga mucha atención a lo que ve en el altar, porque el sacrificio de Nuestro Señor está siendo recordado según sus propias instrucciones. Trate de recordar de qué tratan las lecturas y qué dijo el padre en la homilía, SIN DISTRAERSE.Se percatará de que es una verdadera lucha concentrarse en la misa, pero tenga presente que es USTED quien se está presentando ante Dios, así que no se fije en lo que esté ocurriendo con los demás; allí hay un encuentro personal con Cristo quien ve nuestro corazón. Si usted logra concentrarse lo suficiente, comenzará con el tiempo a darse cuenta de que las lecturas de la misa varían a lo largo del año conforme los tiempos litúrgicos (Adviento, etc.); si usted fuera a misa diariamente, luego de tres años, habrá escuchado la Biblia casi completa, cosa que no ocurre en ninguna otra denominación cristiana. Lo ideal es que adquiera uno de esos libritos que se publican mensualmente con las lecturas diarias , y que lea diariamente las partes de la Biblia que la Iglesia propone para cada día, puesto que la misa es realmente un evento bíblico.

La misa tiene dos partes: liturgia de la palabra y liturgia de la Eucaristía, trate de reconocer los diferentes momentos que se dan en la misa, así con el tiempo empezará a ver el sentido de cada uno de ellos (acto penitencial, Gloria, proclamación de la palabra, homilía, etc.) y participe activamente escuchando o respondiendo en el momento oportuno. Tarde o temprano comenzará a entender muchas cosas, y quizás se convierta en una persona que irá a misa cada vez que pueda, además de ir los domingos, el día en que se efectuó la Sagrada Eucaristía desde los principios del cristianismo.

Ir a la portada

Ir al mapa de navegación

Citas bíblicas

La Historia de Sor Faustina - La Divina Misericordia
La Divina Misericordia

Biblia Católica ONLINE

Ir a la Enciclopedia Católica

Cristianismo y Política

Otro website del autor de "Buscadores del Reino"

 

 

El Espíritu Santo
Biblia
Eucaristía
Oración
Santa María
Enlaces
Homosexualidad
Sexualidad
El Apocalipsis
Nueva Era
Diezmo