Ir a la portada Ir a la portada
Acerca del autor
Escribir al autor: Pedro N. Rueda G.

Fe->Réplica a la columna del padre Llano sobre su próximo libro “Confesión de fe crítica”

El pasado Viernes 25 de abril de 2008 el padre Alfonso Llano S.J. publicó una columna en El Tiempo titulada “Testimonio de la fe en Jesucristo” respecto de su nuevo libro “Confesión de fe crítica”. Bueno, aquí les dejo mi réplica publicada en ese mismo periódico, en la edición en línea (no sé si está en la edición impresa) aunque cometí un error de digitación, pues en Mateo adelfos está 39 veces, no 59. Lo importante, sin embargo, es que cada quien se forme su opinión, pero que lo haga responsablemente. Reproduzco aquí copia el correo electrónico que remití al periódico, con la corrección del número de veces que aparece la palabra en griego en el evangelio de Mateo:

Resulta sorprendente la columna del padre Llano ". El padre Llano es una estrella, quizás para algunos incluso sea un maestro, cada quien elige. Pero lo cierto es que abusa. Uno puede plantear lo que quiera, pero no puede lanzar el mensaje en un contexto en que las personas justamente brillan por su falta de crítica. Ahora muchos dirán "como lo dice el padre Llano…" tal cosa o tal otra, lo mismo que decían "..como decía el Codigo DaVinci…". Con razón advertía San Pablo "Cuídense, pues, de que el uso de su libertad no haga caer a los débiles" (1 Co 8, 8).

Las discusiones que plantea el padre Llano no son nuevas para nada, y debería haberlo señalado de entrada, ni tampoco son asunto cerrado como parece sugerir ni mucho menos. Esas son las opiniones de él, existen otras, y no precisamente faltas de estudio. Repaso unos puntos brevemente, Biblia en mano y considerando los idiomas originales (citas bíblicas en español conforme la Biblia Latinoamericana):

1. En cuanto a los teólogos que revisaron el libro, no sé quiénes fueron, ni tampoco es relevante. Conozco el ambiente de la Facultad de Teología de la Javeriana, y sé que existen personas con altísima preparación, hasta con tesis de los más diversos matices (sea ilustrativa la invitación a Hans Kung por parte de esa universidad), pero también es claro que una cosa es revisar un libro y otra muy distinta avalar su contenido. En concreto, son tesis del padre Llano, no de quienes lo revisaron, o sino el autor no sería él, sino los tres (el padre Llano más los dos revisores). Seguramente el aval fue metodológico, porque son discusiones que caben como preguntas, no como conclusiones o certidumbres como erradamente quiere hacer creer.

2. En cuanto a la "fe de carbonero" que parece despreciar el padre Llano, Jesús mismo declara frente a Tomás: ""Crees porque me has visto. ¡Felices los que no han visto, pero creen!"" (Jn 20, 29, el verbo en griego para "ver" es bien interesante, pero no es del caso reflexionarlo aquí). En griego, "felices" es la misma palabra (makarios) que se usa en las bienaventuranzas (Mt 5), la que se aplica a María por creer pura y simplemente (Lc 1, 45), en fin. La fe crítica no es fe precisamente porque lo diga el padre Llano, ni tampoco deja de ser verdadera fe la de quien cree directamente bajo la Gracia, sin intervención de otros como el padre Llano, como fue el caso de Pedro en Mt 6, 17: "Jesús le replicó: "Feliz [makarios] eres, Simón Barjona, porque esto no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los Cielos."

3. La columna es un acto de arrogancia (cito de la columna del padre Llano "Testimonio de la fe en Jesucristo"): "Si no quiere actualizar su fe, le ruego no lo lea. Siga tranquilo con su fe de carbonero". Yo no pienso leer ese libro, ahora demuéstreme que tengo "fe de carbonero" o que no quiero actualizar mi fe. Ahora mismo estoy leyendo otros autores de muchísimo más peso, como el mismo Papa actual, a quien el mismo Karl Rahner demostró gran respeto por el nivel de su pensamiento teológico. ¿No cree que debe atender lo que dice San Pablo "…depongamos toda vanagloria, dejemos de querer ser más que los demás y de ser celosos" (Ga 5, 24)?

4. Una cosa es actualizar la Fe y otra distinta no mencionar que existe algo llamado "sana doctrina" (hygiainouse didaskalia, 1 Tm 1, 10), por lo tanto, no se puede dejar en el aire el mensaje de que la fe se actualiza al gusto del cliente, tal como pareciera sugerir la columna. Dudo mucho, por ejemplo, que el mensaje papal sobre el infierno pueda ser utilizado como reposa allí.

5. Sobre la virginidad de María, allá el padre Llano si quiere olvidar que el texto final de los relatos está en griego, y que las palabras originales debieron darse en arameo, donde el término "hermanos" no es el mismo que en griego, el célebre "adelfos", que imagino es el que usted tiene en mente. ¿Cuenta en su libro que "adelfos" está 343 veces en 317 versículos en el Nuevo Testamento en griego (estoy empleando Nestle Aland 27), y que es bien evidente que su uso también aplica a los hermanos que no son carnales? Pero claro. Usted desde ya calificó de "amarillistas" a los que vayan a sugerir algo distinto a lo que usted afirma. Bueno, aquí está un "amarillista", que le pregunta entre las muchas cosas posibles, ¿cómo elude el hecho de que en Mateo 12, 46, cuando se habla de los hermanos (adelfos) de Jesús y que es una de las 39 veces que se emplea el mismo término en griego en ese evangelio, puede entenderse cualquier cosas menos la palabra "hermanos" al estilo carnal moderno, que supone coincidencia de padre y madre, puesto que evidentemente Jesús no pudo tener hermanos carnales en forma pura y simple, visto que José no intervino carnalmente en la concepción? Bueno, eso sí usted acepta la concepción virginal y, de paso, la Biblia. Por lo tanto, y a esto voy, allí "adelfos" de entrada debe matizarse. Los "hermanos" de Jesús son de una familia extendida, no nuclear, acepte la discusión pero no la cierra porque no tal cosa no es posible. Hay un sustrato semítico en los evangelios, y si se quiere un especialista que dice algo distinto a lo que afirma el padre Llano, entre otros menciono a Mariano Herranz Marco (Doctor en teología bíblica de la Universidad de Comillas), en concreto su libro "Huellas de arameo en los evangelios", Editorial Ciudad Nueva, Fundación San Justino, Madrid, 1997, página 241 y siguientes ("María, siempre virgen"). Mejor dicho, hay "amarillistas" muy bien preparados que afirman algo distinto a lo que usted dice, y sería bueno que lo reconociera en una columna así fuera de pasada, ya que muchas personas se quedaran con lo que se dice allí. 6. Respecto de la resurrección, sin duda debe repensarse, pero nunca limitando el accionar de Dios. El puede hacer lo que quiera. Lo que no es admisible es simplificar las cosas en algo tan complejo como la presencia de Jesús luego de la resurrección, que contiene una dimensión espiritual innegable, conforme es claro por el lenguaje utilizado en griego relacionado con los diversos eventos relacionados con la resurrección. Pero reconózcalo. Lucas cuenta "Miren mis manos y mis pies: soy yo. Tóquenme y fíjense bien que un espíritu no tiene carne ni huesos, como ustedes ven que yo tengo."" (Lc 24, 39) y luego COME con ellos (Lc 24, 39-40). ¿No es tan sencillo, verdad? No simplifique , por favor, ni la resurrección de Jesús ni tampoco la resurrección de la carne (imagino que leyó a Boismard al respecto, por ejemplo), la cual de contera entra en la reflexión por conexidad. Es otro asunto que no se puede cerrar así no más.

Y si por algún milagro esto es leído por el público, pues no se dejen turbar por el padre Llano. Sean críticos, pero no torpes, no sean como olas que lleva el viento a donde quiere (estoy parafraseando a Santiago), ni menos se rindan ante el primer maestro que aparezca, que de estos hay muchos, y a gustos de cada cliente. Coincido en que hay que estudiar para fortalecer la fe, tal como se señala la misma Biblia ("…estén siempre dispuestos para dar una respuesta a quien les pida cuenta de su esperanza…", 1 Pedro 3, 15), pero que ser "críticos" no sea simplemente seguir como borregos al padre Llano. Por algo está escrito: "Acuérdense de sus dirigentes que les enseñaron la palabra de Dios; miren cómo dejaron esta vida e imiten su fe. Cristo Jesús permanece hoy como ayer y por la eternidad. No se dejen engañar por las novedades y las doctrinas extrañas a la fe. La gracia de Dios es un buen medio para fortalecer la vida interior; no cuenten con otros alimentos de los que nadie sacó provecho" (Hebreos 13, 7-9).

Pedro N. Rueda G.

 

Ir a la portada

Ir al mapa de navegación

Citas bíblicas

Biblia Católica ONLINE

Ir a la Enciclopedia Católica

Derecho Canónico

 

Cristianismo y Política

Otro website del autor de "Buscadores del Reino"

 

 

El Espíritu Santo
Biblia
Eucaristía
Oración
Santa María
Enlaces
Homosexualidad
Sexualidad
El Apocalipsis
Nueva Era
Diezmo