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EUCARISTIA -> ¿Es el sábado o el domingo el que debe respetarse?
Rev. Febrero 20 de 2008 Algunos de los no católicos tienen el sábado como día especial dedicado al Señor. Se basan en el Antiguo Testamento, donde el tercero de los diez mandamientos de la Antigua Alianza (porque la nueva solamente tiene dos: Mt 22, 37-40; Rm 13, 9) es respetar el sábado para dedicarlo al descanso y a Dios: "Acuérdate del día del Sábado, para santificarlo. Trabaja seis días, y en ellos haz todas tus faenas. Pero el día séptimo es día de descanso, consagrado a Yavé, tu Dios. Que nadie trabaje: ni tú, ni tus hijos, ni tus hijas, ni tus siervos, ni tus siervas, ni tus animales, ni los forasteros que viven en tu país. Pues en seis días Yavé hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en ellos, y el séptimo día descansó. Por eso bendijo el Sábado y lo hizo sagrado." (Ex 20, 8 a 11). Hasta aquí (y en Ex 31, 12-13), es una memoria de la creación del mundo (Gn 2, 2-3). Pero hay un problema, porque esta explicación es distinta de la de Dt 5, 15, según el cual el sábado se guarda en memoria de la liberación de Egipto. Como en todos los casos de aparentes contradicciones en la Biblia, y entender que su sentido en realidad es otro, puesto que lo que se trata es de buscar su sentido teológico. Así, al examinar Ex 34, que contiene doce mandamientos, vemos que el descanso del sábado es de orden cultual puesto que todas esas órdenes tienen tal sentido. Sin embargo, al examinar las diferentes códigos legislativos del Pentateuco (código de la santidad, código de la alianza, código deuteronómico, etc.), es fácil concluir que los llamados "diez mandamientos" en sus dos versiones (Ex 20 y Dt 5) son conjuntos de leyes que deben reexaminarse a la luz del mensaje de Jesús en el Nuevo Testamento, puesto que la finalidad de la mayoría de esas leyes se ha cumplido y deben ser suprimidas o revisadas, como hizo Jesús expresamente (Mt 5, 20-37). Ello es patente cuando Jesús se declara Señor del Sábado y deroga esa ley (Mt 12, 1-21), sustituyéndola por la ley de la Misericordia. Con Jesús comienza la Nueva Alianza según el signo que mostró en la Ultima Cena:
Bajo la Nueva Alianza, se mantiene el deber de consagrar el día al Señor pero se celebra el domingo, el día de la plenitud de la Nueva Alianza, de la Nueva Creación (el domingo es sagrado, se incurre en error si nos dedicamos a cosas mundanas el domingo). Ese día ocurrió el momento más importante con que comienza la Nueva Alianza: la Resurección de Nuestro Señor, ocurrida EN DOMINGO (Mt 28, 1; Mc 16, 1; Lc 24, 1; Jn 20, 1), pero además pasa lo siguiente: Jesús ordenó conmemorar la fracción del pan (Lc 22, 19) y los apóstoles la hacían EN DOMINGO (Hch 20, 7; Hch 2, 42; 1 Co 16, 2). La fracción del pan fue importante desde el principio (1 Co 11, 17).
Por eso Pablo indica:
El libro del Apocalipsis, que se refiere a la Eucaristía, precisamente le fue revelado un domingo a San Juan (Ap 1, 10). Por algo domingo significa "Día del Señor". Quienes mantiene la observancia del sábado están viviendo la Antigua Alianza, la que hizo Dios con Israel. Los católicos observamos la Nueva Alianza, la de Jesucristo con todos y cada uno de nosotros. Lecturas complementarias: En inglés: |