Escribir al autor: Pedro N. Rueda G.
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EUCARISTIA -> ¿Es el sábado o el domingo el que debe respetarse?

Sinopsis: Decir que el sábado es el día en que deben congregarse los cristianos es negar el Nuevo Testamento.

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Rev. Diciembre 24 de 2010

Algunos de los no católicos tienen el sábado como día especial dedicado al Señor. Se basan en el Antiguo Testamento, donde el tercero de los diez mandamientos de la Antigua Alianza (porque la nueva solamente tiene dos: Mt 22, 37-40; Rm 13, 9) es respetar el sábado para dedicarlo al descanso y a Dios:

"Acuérdate del día del Sábado, para santificarlo. Trabaja seis días, y en ellos haz todas tus faenas. Pero el día séptimo es día de descanso, consagrado a Yavé, tu Dios. Que nadie trabaje: ni tú, ni tus hijos, ni tus hijas, ni tus siervos, ni tus siervas, ni tus animales, ni los forasteros que viven en tu país. Pues en seis días Yavé hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en ellos, y el séptimo día descansó. Por eso bendijo el Sábado y lo hizo sagrado." (Ex 20, 8 a 11).

Hasta aquí (y en Ex 31, 12-13), es una memoria de la creación del mundo (Gn 2, 2-3). Pero hay un problema, porque esta explicación es distinta de la de Dt 5, 15, según el cual el sábado se guarda en memoria de la liberación de Egipto. Como en todos los casos de aparentes contradicciones en la Biblia, y entender que su sentido en realidad es otro, puesto que lo que se trata es de buscar su sentido teológico. Así, al examinar Ex 34, que contiene doce mandamientos, vemos que el descanso del sábado es de orden cultual puesto que todas esas órdenes tienen tal sentido. Sin embargo, al examinar las diferentes códigos legislativos del Pentateuco (código de la santidad, código de la alianza, código deuteronómico, etc.), es fácil concluir que los llamados "diez mandamientos" en sus dos versiones (Ex 20 y Dt 5) son conjuntos de leyes que deben reexaminarse a la luz del mensaje de Jesús en el Nuevo Testamento, puesto que la finalidad de la mayoría de esas leyes se ha cumplido y deben ser suprimidas o revisadas, como hizo Jesús expresamente (Mt 5, 20-37). Ello es patente cuando Jesús se declara Señor del Sábado y deroga esa ley (Mt 12, 1-21), sustituyéndola por la ley de la Misericordia.

Con Jesús comienza la Nueva Alianza según el signo que mostró en la Ultima Cena:

"“Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes”" (Lc 22, 20)

Bajo la Nueva Alianza, se mantiene el deber de consagrar el día al Señor pero se celebra el domingo, el día de la plenitud de la Nueva Alianza, de la Nueva Creación (el domingo es sagrado, se incurre en error si nos dedicamos a cosas mundanas el domingo). Ese día ocurrió el momento más importante con que comienza la Nueva Alianza: la Resurección de Nuestro Señor, ocurrida EN DOMINGO (Mt 28, 1; Mc 16, 1; Lc 24, 1; Jn 20, 1), el primero día de la semana, pero además pasa lo siguiente:

Jesús ordenó conmemorar la fracción del pan (Lc 22, 19) y los apóstoles la hacían EN DOMINGO (Hch 20, 7; Hch 2, 42; 1 Co 16, 2). La fracción del pan fue importante desde el principio (1 Co 11, 17).

"Yo he recibido del Señor lo que a mi vez les he transmitido. El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan y, después de dar gracias, lo partió diciendo: “Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes; hagan esto en memoria mía.” De igual manera, tomando la copa, después de haber cenado, dijo: “Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Todas las veces que la beban háganlo en memoria mía.” Fíjense bien: cada vez que comen de este pan y beben de esta copa están proclamando la muerte del Señor hasta que venga." (1 Co 11, 23-26)

Todo eso ocurría el primer día de la semana: el domingo. Por eso San Pablo aprovecha esas reuniones para cosas adicionales como colectas (ver 1 Corintios 16, 1-2).

Por eso Pablo indica:

"Por tanto, que nadie los venga a criticar por lo que comen o beben, por no respetar fiestas, lunas nuevas o el día sábado. Tales cosas no eran más que sombras, mientras que lo real es la persona de Cristo." (Col 2, 16-17)

El libro del Apocalipsis, que se refiere a la Eucaristía, precisamente le fue revelado un domingo a San Juan (Ap 1, 10). Llama poderosamente la atención que algunos sostengan que Ap 1, 10 ocurre un sábado, siendo que fue un domingo. y digo que llama la atención porque poco más adelante declara:

" Feliz el que lea en público estas palabras proféticas y felices quienes las escuchan y hacen caso de este mensaje, porque el tiempo está cerca." (Apocalipsis 1, 3, he resaltado, porque evidentemente no hacen caso del mensaje)

Por algo domingo significa "Día del Señor" (vea la etimología de la palabra en el Diccionario de la Real Academia), tal como se denomina en el Apocalipsis el primer día de la semana.

Quienes mantienen la observancia del sábado están viviendo la Antigua Alianza, la que hizo Dios con Israel. Los católicos observamos la Nueva Alianza, la de Jesucristo con todos y cada uno de nosotros.


Lecturas complementarias:

"La cuestión del Sábado"

En inglés:

"Sabbath or Sunday?"

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