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BIBLIA -> El sentido textual y el sentido espiritual
en la Biblia
Sinopsis:
Hay al menos dos sentidos de los textos bíblicos: el textual,
que corresponde a la forma directa de entender la redacción,
y el espitural, que nos permite acercarnos al sentido que la inspiración
del Espíritu Santo quiso dar.
Rev.
Marzo 22 de 2008
Leer la Biblia no es fácil. El propio San Pedro reconoce, por ejemplo,
que las cartas de San Pablo no son fáciles de entender y, desde ese
entonces, señala cómo esa dificultad puede dar lugar a que algunos hagan
interpretaciones torcidas, como en efecto ocurre actualmente.
"Consideren que las demoras de nuestro Señor son para nuestra salvación,
como lo escribió nuestro querido hermano Pablo con la sabiduría que
le fue dada, e insiste sobre esto en todas sus cartas. Hay en ellas
algunos puntos difíciles de entender, que los ignorantes y poco firmes
en la fe interpretan torcidamente para su propio daño, como hacen
también con las demás Escrituras. " (2 Pe 3, 15-16)
Sobre la dificultad a la hora de leer la Biblia, ver "Para
leer la Biblia se necesita saber hacerlo" en este website.
Hay dos sentidos en las escrituras: el literal y el espiritual.
El sentido literal es el que, sin esfuerzo, se va encontrando en el
texto conforme se lee, partiendo de entender el significado de las palabras
entendiendo que es un libro con firmes raíces judías (en la parábola
del sembrador, presente en Mateo, Marcos y Lucas, deben meditarse entre
otras cosas los diferentes sitios donde caen las semillas en la tierra
palestina y la diferencia de estilo entre esos evangelistas).
Sobre el sentido literal dice el documento "La
Interpretación de la Biblia en la Iglesia" (Pontificia Comisión
Bíblica) :
"El sentido literal no se debe confundir con el sentido "literalista"
al cual se adhieren los fundamentalistas. No basta traducir un texto
palabra por palabra para obtener su sentido literal. Es necesario
comprenderlo según las convenciones literarias de su tiempo. Cuando
un texto es metafórico, su sentido literal no es el que resulta inmediatamente
de una comprensión palabra por palabra (por ejemplo: "Tened ceñida
la cintura", Lc. 12, 35) sino el que corresponde al empleo metafórico
de los términos ("Tened una actitud de disponibilidad"). Cuando se
trata de un relato, el sentido literal no comporta necesariamente
la afirmación de que los hechos narrados se han producido efectivamente,
ya que un relato puede no pertenecer al género histórico, sino ser
una obra de imaginación."
El sentido espiritual es el que trasciende el sentido textual ofreciendo
simbolismos de diferentes clases:
- Sentido alegórico: El que se reconoce en cuanto los textos sin signos
de otra cosa, como el paso del mar Rojo en el Exodo es signo del bautismo.
- Sentido moral: En cuando nos conducen a obrar justamente, como que
es mejor sacarse el ojo antes de lanzar miradas pecamisas que abran
el camino a la condenación (Mt 5, 29).
- Sentido anagógico: En el que se reconoce realidades superiores,
como los signos que abundan en el Apocalipsis, como la Iglesia en
la tierra que se reconoce en la Jerusalén Celestial.
Este sentido incluye la tipología:
"Uno de los aspectos posibles del sentido espiritual es el tipológico,
del cual se dice habitualmente que pertenece, no a la Escritura misma,
sino a las realidades expresadas por la Escritura: Adán es figura
de Cristo (cfr. Rom. 5, 14), el diluvio figura del bautismo ( 1 Ped.
3, 20-21), etc. De hecho, la relación tipológica está basada ordinariamente
sobre el modo cómo la Escritura describe la realidad antigua (por
ejemplo la voz de Abel: Gn. 4, 10; Heb. 11, 4; 12, 24), y no simplemente
sobre esta realidad. En consecuencia, se trata propiamente, en tal
caso, de un sentido de la Escritura." ("La
Interpretación de la Biblia en la Iglesia" (Pontificia Comisión
Bíblica)
Sobre el sentido espiritual dice, entre otras cosas, el documento "La
Interpretación de la Biblia en la Iglesia" (Pontificia Comisión
Bíblica) :
"Como regla general, se puede definir el sentido espiritual
comprendido según la fe cristiana, como el sentido expresado por los
textos bíblicos, cuando se los lee bajo la influencia del Espíritu
Santo en el contexto del misterio pascual de Cristo y de la vida nueva
que proviene de él. Este contexto existe efectivamente. El Nuevo Testamento
reconoce en él el cumplimiento de las Escrituras. Es, pues, normal
releer las Escrituras a la luz de este nuevo contexto, que es el de
la vida en el Espíritu."
Pero también hay que tener presente que el sentido literal no
supone rechazo al sentido espiritual:
"Contrariamente a una opinión corriente, no hay una necesaria
distinción entre ambos. Cuando un texto bíblico se refiere directamente
al misterio pascual de Cristo o a la vida nueva que resulta de él,
su sentido literal es un sentido espiritual. Este es el caso habitual
en el Nuevo Testamento. Por eso es el Antiguo Testamento la parte
de la Biblia a propósito de la cual la exégesis cristiana habla más
frecuentemente de sentido espiritual. Pero ya en el Antiguo Testamento
los textos tienen, en numerosos casos, un sentido religioso y espiritual
omo sentido literal. La fe cristiana reconoce en estos textos una
relación anticipada con la vida nueva traída por Cristo. Cuando hay
distinción, el sentido espiritual no puede jamás estar privado de
relación con el sentido literal. Este continúa siendo la base indispensable.
De otro modo, no se podría hablar de "cumplimiento" de la Escritura.
Para que haya "cumplimiento", es esencial una relación de continuidad
y de conformidad. Pero es necesario también que haya un pasaje a un
nivel superior de realidad. " ( "La
Interpretación de la Biblia en la Iglesia")
Lee los números 115 a 119 del Catecismo. Como ilustración de
la riqueza de mensajes de la Biblia, lee CÓMO
HEMOS DE ENTENDER LOS NÚMEROS EN LA BIBLIA
Lecturas complementarias:
Carta
Encíclica "Spiritus Paraclitus" de Benedicto XV (1920) sobre la interpretación
de la Sagrada Escritura
"Antes
de leer la Biblia... "

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