Escribir al autor: Pedro N. Rueda G.
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VIDA -> ¿Basta solamente "creer" en Jesús para salvarse?

Sinopsis: Declarar que se cree en Jesús no es una fórmula mágica para lograr la salvación. Es una forma de vida que va más allá de unas palabras que se dicen sin una verdadera conversión. Es una actititud de vida completa en Cristo.

Revisado: 5 de Agosto de 2006

Hay confesiones protestantes que llevan al extremo la tesis de que la sola fe salva. No solamente dicen que las obras son innecesarias (lee por favor "¿Se deben hacer obras, o basta solo la Fe?" en este site) sino que pregonan que del mismo principio se sigue que una vez que uno ha declarado que cree y acepta a Cristo, entonces -sin importar lo que haga- tiene la salvación asegurada, negando abiertamente lo que dice la Escritura.

Es cierto que el mismo Jesús dijo:

"En verdad les digo: El que cree tiene vida eterna" (Jn 6, 47; lee también Jn 11, 25)

Pero...¿Significa eso que basta con "creer", y que aunque peque tengo la salvación asegurada, según manifiestan algunos "pastores"? Pues claro que no. Uno no puede leer la Biblia así ("Así como hubo falsos profetas en el pueblo de Israel, también entre ustedes habrá falsos maestros" dice San Pedro en 2 Pe 2, 2). La respuesta la plantea Santiago en la forma más cruda posible:

"¿Tú crees que hay un solo Dios? Pues muy bien, pero eso lo creen también los demonios y tiemblan" (St 2, 19; lee también Mc 1, 23-25)

San Pablo, en la Carta a los Romanos, para evitar malos entendidos, señala:

"Díganme: el hecho de que ya no estemos bajo la Ley sino bajo la gracia, ¿nos autoriza a pecar? Claro que no." (Rm 6, 15)

El "creer" que salva es un acto mucho más complicado. Supone no solamente reconocer a Jesús como Hijo de Dios, sino que supone obrar la voluntad del Señor tratando de imitarlo.

"Como hijos amadísimos de Dios, esfuércense por imitarlo. Sigan el camino del amor, a ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como esas ofrendas y víctimas cuyo olor agradable subía a Dios." (Ef 5, 1-2)

El justo que peca se condena. Lo advierte Ezequiel:

"Aunque yo le haya dicho al justo: ¡Vivirás!, si se queda en sus méritos y se dedica a cometer injusticias, quedará en el olvido su justicia y morirá debido a la injusticia que haya cometido." (Ez 33, 13; lee también Ez 3, 20)

Jesús mismo nos lo dice:

" No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos; más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo. " (Mt 7, 22)

Y agregó más adelante:

"Si uno escucha estas palabras mías y las pone en práctica, dirán de él: aquí tienen al hombre sabio y prudente, que edificó su casa sobre roca. " (Mt 7, 24)

De nada te sirve creer que Jesús es el Hijo de Dios si no actúas buscando parecerte a El. Fíjate como presenta Jesucristo el fin del mundo:

"Vean cómo se recoge la cizaña y se quema: así sucederá al fin del mundo. El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles; éstos recogerán de su Reino todos los escándalos y también los que obraban el mal, y los arrojarán en el horno ardiente. Allí no habrá más que llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. Quien tenga oídos, que entienda." (Mt 13, 40-43)

Para que no te quede duda, San Pablo afirma:

"Despiértense y no pequen: de conocimiento de Dios algunos de ustedes no tienen nada, se lo digo para su vergüenza." (1 Co 15, 35)

¿Has pensado en qué te ocurrirá a ti cuando el Señor mande sus ángeles a recoger la cosecha? ¿Te arrojarán al horno porque obraste mal? No te hagas ilusiones. No basta solamente "creer" en Jesús, tienes que hacer su voluntad (lee el capítulo 3 de la primera carta de Juan, versos 1 a 24). No olvides cuál es la ley perfecta según Jesús:

"Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí está toda la Ley y los Profetas." (Mt 7, 12)

Por esta razón es que Pablo pide que perseveremos en nuestra salvación:

"Por tanto, amadísimos míos, que siempre me han escuchado, sigan procurando su salvación con temor y temblor; y si lo hicieron cuando me tenían presente, háganlo más todavía cuando estoy lejos. Pues Dios es el que produce en ustedes tanto el querer como el actuar para agradarle." (Fil 2, 12-13)

Jesús es absolutamente claro también:

"Ustedes serán odiados por todos por causa mía, pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará." (Mt 10, 22)

No dice "lo salvaré", sino "se salvará"; en el griego está en forma pasiva, tal como presenta la traducción de la Biblia Latinoamericana. Es exactamente el mismo verbo que utiliza Jesús en Jn 3, 16-21, donde explica en qué consiste la salvación. Hay que mantenerse firme, porque la salvación puede perderse.

La salvación no se gana entonces simplemente "creyendo". Hay que producir frutos espirituales (conversión) y materiales (hechos). Obrar mal es tomar el camino de la perdición eterna. Obrar bien porque se cree verdaderamente en Jesús, es necesario para ser "hijo de Dios sin reproche" (Fil 2, 14-16) en un mundo descarriado.

Pero en fin, ¿cómo se sabe que conocemos a Jesús? La misma Biblia nos responde:

"Vean cómo sabremos que lo conocemos: si cumplimos sus mandatos. Si alguien dice: “Yo lo conozco”, pero no guarda sus mandatos, ése es un mentiroso y la verdad no está en él. En cambio, si uno guarda su palabra, el auténtico amor de Dios está en él. Y vean cómo conoceremos que estamos en él: si alguien dice: “Yo permanezco en él”, debe portarse como él se portó." (1 Jn 2, 3-6)

Sentado lo anterior. ¿Cuál es el error de interpretación de quienes sostienen que declarar fe en Jesús, sin más, es suficiente para salvarse? Confunden la obra de la Redención, que es universal (1 Tm 2,6; 4,10; 1 Jn 2,2) con la salvación personal (Rm 2, 6, etc.). Ya se dijo antes, pero insistamos:

"Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, menos aún te perdonará a ti. Fíjate que Dios es a la vez bondadoso y severo: severo con ellos, que cayeron, y bondadoso contigo, siempre que perseveres en el bien, pues de lo contrario tú también serás cortado." (Rom 11, 21-22)

Entonces, hermano, persevera en el bien. O no habrá salvación, mejor dicho, la perderás porque estaba allí y la rechazaste.


Lecturas complementarias:

Seguridad de la Salvación ¿Enseña la Biblia a estar "seguros de nuestra salvación" al modo como lo entienden muchos cristianos hoy?

En inglés:

"Assurance of Salvation?"

 

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